Es la ciencia que estudia las células. En sobreviviente de
ellas mismas!! Citología ¿Qué es la citología?
La citología es una técnica que consiste en observar células
a través del microscopio para estudiar su morfología; es empleada en numerosas
especialidades médicas y quirúrgicas. No obstante, a lo largo de este artículo
la palabra citología usará exclusivamente para definir la toma de muestras
procedentes del cuello uterino. Saber más ¿Quiere saber más? Visite nuestra
sección 'Salud femenina' y vea las pruebas diagnósticas más frecuentes. ¿Para
qué sirve una citología?
Para comprender la importancia del empleo de esta técnica,
vamos a explicar lo que ocurre antes de la formación de un cáncer de cuello
uterino.
El cuello uterino, también denominado cérvix, se halla
situado en la porción inferior del útero o matriz. El tejido que forma el
cérvix está sometido, en cuanto a su fisiología, a una serie de modificaciones
según se desarrolla la mujer, que culminan con el inicio de las relaciones
sexuales. En la enorme mayoría de las mujeres estos cambios se producen dentro
de la normalidad pero en ocasiones, bajo la influencia de factores de riesgo,
pueden desembocar en lesiones malignas. El camino que lleva a esta situación es
progresivo, formándose en un primer momento células anormales sin carácter
maligno, pero sí premonitorio de un mayor riesgo de cáncer de cuello uterino en
un futuro. Además, estas alteraciones no muestran síntomas en la mayoría de los
casos, haciendo aún más difícil su diagnóstico.
Así pues, el motivo del empleo de la citología es detectar
esas lesiones pre malignas, para poner tratamiento y solución lo antes posible.
¿Todas las lesiones premalinares evolucionan hacia cáncer de
cuello?
No, insistimos en aclarar que el médico no puede predecir si
esa lesión derivará hacia un cáncer, se mantendrá estable durante años o bien
degenerará después de esa fase de descanso; si bien hay que distinguir, pues
dentro de las lesiones premalignas existen distintos grados de gravedad: desde
células prácticamente similares a las normales hasta alteraciones cercanas a
las cancerosas.
Hay que tener presente que para la formación de un cáncer ha
debido pasar un periodo de transformación no despreciable, que puede ser de
años.
En recientes investigaciones se demuestra una vuelta de
estas lesiones a la normalidad en torno a un 30-50%, y el progreso hacia
cáncer, en un porcentaje cercano al 30%, en función de los distintos estudios.
¿Cuándo debe realizarse la primera citología?
La mujer debe someterse a un examen ginecológico completo,
en el que se incluya una citología, cuando ha comenzado a mantener relaciones
sexuales.
¿Cómo se realiza una citología?
La citología se realiza en combinación con una exploración
ginecológica. Con una pequeña espátula plana de madera o con un pequeño cepillo
se toma una muestra de las células superficiales del cuello uterino, proceso
que se consigue con tan sólo un pequeño raspado sobre la zona. La muestra se
coloca en una pequeña lámina delgada de vidrio (denominado portaobjetos) y se
envía al laboratorio para su examen al microscopio.
¿Qué sucede cuando los resultados de la citología son
normales?
Se informa a la paciente de los resultados favorables de la
prueba y se recomienda que lo repita una vez al año, hasta que tenga tres
citologías seguidas normales; después se irá espaciando progresivamente,
siempre y cuando los resultados sean satisfactorios.
¿Qué ocurre cuando en los resultados existe alguna anomalía?
Como hemos mencionado anteriormente, las lesiones
premalignas muestran diferente grado de alteraciones, variando de leves a
graves.
En el caso de una alteración leve (denominado con el término
médico de displasia leve), la actitud que se debe seguir es realizar una nueva
citología en unos seis meses, para confirmar dicho trastorno celular.
Cuando se trata de un grado alto de alteración, o lo que es
lo mismo, displasia grave, se recomienda a la paciente someterse a una
colposcopia (a continuación), para una mejor exploración y toma de muestras.
¿Qué es una colposcopia?
Se trata de un procedimiento de exploración ginecológica del
cuello del útero, mediante un instrumento llamado colposcopio, que actúa a modo
de una gran lupa. Con el colposcopio se consiguen ver signos indirectos de una
mayor transformación de la zona hacia el cáncer de cuello. En esta misma
exploración, se tomarán mayores muestras del cérvix (biopsias), sobre todo en
áreas que con el colposcopio se observen sospechosas de lesión maligna.
Dependiendo del grado de afectación que nos encontremos en
dichas biopsias, actuaremos de forma más o menos agresiva en cuanto a las
diferentes posibilidades terapéuticas.
Dr. Fernando Del Cid (especialista en Obstetricia y
Ginecología)
